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Miró a una viejita y decidió ayudarla. Luego descubrió que ella había muerto hace 3 años

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¿Cuántas veces te has detenido a observar lo que hay  a tu alrededor? Quizá si te tomaras unos minutos de tu apretada agenda apreciarías algo que no habías notado, es justo lo que le ocurrió a los protagonistas de esta historia. 

Un joven conducía por las calles de Martinsburg, Virginia. Era un fin de semana donde tenía un día libre después de haber entregado trabajos finales en la universidad y no tenía que trabajar. Mientras buscaba una estación de radio vio a una anciana caminando por la calle, sus pasos eran pequeños pero avanzaba tan rápido como podía. El joven decidió frenar y preguntarle si todo estaba bien.



La mujer le respondió que iba a la tienda en el poblado cercano de Hedgesville, en auto era una distancia a 10 minutos pero caminando tardaría mucho más, por lo que el joven se conmovió y se ofreció a llevarla, pues la notaba un poco confundida, sintió que era su deber asegurarse de que ella volviera a su casa sana y salva. La mujer aceptó el viaje y ahí todo cambió.


Mientras el chico seguía conduciendo, la mujer le iba contando detalles de su vida. Ella le dijo que se llamaba Isabelle y que tenía 93 años, era nativa americana. La mujer se había casado cinco veces, la primera vez cuando sólo tenía 13 años, había vivido entre montañas y el joven no podía dejar se sorprenderse por lo viva y contenta que contaba cada anécdota.

El joven sintió que el tiempo iba muy rápido y en cuestión de minutos llegaron a la tienda, la esperó y la vio salir con un botecito de café instantáneo. Cuando iban de regreso a casa Isabelle olvidó su dirección pero él le dijo que no se preocupara, que en el camino recordaría. 


De regreso a casa Isabelle le contó que de niña trabajó en una granja y ahí se enamoró por primera vez pero que ese amor no había podido ser porque en aquel entonces estaban prohibidas las relaciones con “una chica roja”. 

Al despedirse Isabelle le dijo al joven “no sé de donde vienes pero quiero darte las gracias y contarte una última historia”, él se conmovió y con trabajos pudo contener las lágrimas, pues la ternura que le despertaba aquella mujer era inmensa. Fue entonces cuando le empezó a contar que su único hijo la golpeaba y que la encerraba en el sótano de la casa casi todos los días, pero que ese día había sido diferente. 


Al terminar su historia, el chico sabía que tenía que hacer algo, por lo que sin pensarlo dos veces llamó  a la policía y los acompañó hasta la casa de la mujer, sin embargo, grande fue la sorpresa de todos cuando al ingresar al sótano de aquella casa se encontraron el cadáver de la tierna viejecita. 

De acuerdo con los reportes policíacos, el esqueleto de la mujer indicaba que esta había sido asesinada 3 años atrás, por lo que el joven sintió que un tremendo escalofrío lo recorría. El fantasma de aquella mujer había abordado al joven en busca de justicia y para que su cuerpo recibiera cristiana sepultura. Luego de las investigaciones, la policía descubrió que su hijo era el responsable del asesinato, por lo que ahora pasará el resto de sus días en prisión. 

Fuente: Nolocreo

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