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Madre le causó una terrible enfermedad a su hijo por darle estas pastillas que todos tenemos en casa

síndrome Stevens Johnson mandy Smith zachary

El 21 de febrero del 2014 es un día que Mandy Smith nunca olvidará. Estaba en su casa preparando la comida, cuando recibió una llamada de la escuela de su hijo Zachary, pues algo andaba mal con su salud. Rápidamente fue por él y sí, su semblante era distinto y algo parecido a una alergia había aparecido en su cuerpo. 




Mandy optó por ponerle una pomada y dejarlo descansar, pero la alergia se iba a extendiendo y mejor lo llevó al hospital porque ahora también tenía fiebre, fue lo mejor que pudo hacer pues le esperaba una terrible noticia.


En un principio los médicos no sabían con exactitud qué le pasaba a Zachary, le dieron medicamento para infección pero no funcionaba. Cada hora las erupciones en su piel lucían peor, ahora sus ojos estaban rojos, hinchados y sus labios muy resecos y agrietados. 



Una enfermera sospechó de cierto síndrome y estaba en lo cierto. Luego de varios exámenes confirmaron que Zachary tenía el Síndrome de Stevens – Johnson, este afectaba la piel y las mucosas, rápidamente podía transformarse en algo mortal.


Por lo general este síndrome aparece como reacción alérgica a algunas medicinas, en el caso de Zachary había surgido por unos desenfriolitos y pastillas con altas dosis de paracetamol que su madre le dio para la migraña y calentura que había presentado una noche antes. El síndrome  fue descubierto en 1922 por un par de pediatras, de su nombre surgió el de la enfermedad. Si no se trata a tiempo puede afectar diversos órganos, dañar la córnea, provocar ceguera, infecciones en la piel y hasta cáncer…en definitiva el panorama de Zachary era muy malo.


Las erupciones (granos) que habían aparecido en su piel se habían transformado en ampollas y se estaban reventando, la enfermedad ya había afectado el 90% de su cuerpo y sus pulmones comenzaban a presentar fallas. La mejor opción de los médicos fue inducirle un coma y así pudieron remover la piel muerta del cuerpo de Zachary, después envolvieron su cuerpo con un sustituto de piel artificial y así su organismo pudo generar piel nueva.


Los médicos no sabían si Zachary sobreviviría pero estaban decididos a intentarlo todo. Sus padres estaban deshechos con todo lo que ocurría pero jamás perdieron la fe, oraban, le pedían a Dios por su hijo y así ocurrió un milagro.


Zachary logró una recuperación completa y sin secuelas luego de pasar un mes en el hospital. La mayoría de las personas que sufrían este síndrome quedaban con algunos problemas de salud pero este niño no. Hoy, dos años después, lleva una vida feliz y su enfermedad es sólo un lejano recuerdo. No te arriesgues, antes de darle cualquier medicamento a tus hijos consulta a tu médico, pues recuerda que algo que parece tan insignificante como una alergia, podría costarle la vida a quienes más amas.  

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