Badabun te recomienda

Lo que este enfermero hizo por esta mujer minutos antes de morir te hará llorar por 3 días

música maestra anciana enfermero canto

Mary, una mujer que toda su vida se dedicó a la enseñanza. Desde pequeña su madre no lograba que guardara silencio, pasaba todo el día cantando por la casa, hasta que su madre decidió meterla a un conservatorio musical, y se convirtió en la niña más feliz. Realmente no había nada que provocará esa sonrisa como asistir al conservatorio. 

Nunca descuidó sus estudios, al contrario siempre cumplía con sus obligaciones con tal de que no le prohibieran la música. A los 10 años, ya era una maravillosa cantante y entonces se enamoró por primera vez. 



Fue aquella tarde en casa de los Oxford, amigos de su padre. Hicieron una comida para festejar el cumple años número 6 de su pequeña hija, los niños brincaban y corrían sin parar en el patio trasero. Los hombres charlaban de negocios en la antesala, mientras bebían café. Y las madres se encontraban en la cocina preparando el festín. 

Sin embargo, algo llamó la atención de la pequeña Mary en aquel cuarto en el fondo, unas cortinas en tono oscuro, que apenas dejaban entrar los rayos del sol, era un piano. Mary sentía como su corazón latía más fuerte al acercarse, pasó su mano suavemente y notó un poco de polvo, se sentó en la silla sobre el cojín de seda verde, y comenzó a tocar las teclas, el sonido más hermoso que había escuchado y entonces no se separaron jamás. 


Los años pasaron y Mary se convirtió en un linda jovencita, ya no era más una alumna del conservatorio, ahora se convirtió en una maestra de canto y piano, para niños de bajos recursos, verdaderamente amaba su trabajo y ver la forma en que esos niños aceleraban su corazón dibujando una sonrisa con las notas, era lo mejor que le pudo haber pasado en la vida. 

Mary, dedicó su vida entera a  la enseñanza de la música, generaciones tras generaciones se convirtieron en sus alumnos. Los años pasaban y su energía era la misma, la música la impulsaba a vivir. Pero no todo fue color de rosa, Mary a sus casi 76 años fue diagnosticada con una de las enfermedades más crueles de ésta vida, el cáncer. En en pocos meses , su cuerpo ya no era el mismo y el cáncer la consumía en vida. 



Se encontraba internada en Ohio, en un centro de rehabilitación y cuidados. Sus días pasaban en una cama de hospital, en silencio, para Mary eso no era vida. No había nada que calmará el dolor de estar muriendo. 

Pero esa tarde, algo cambió. El enfermero no era el mismo, Josh Woodward estaría a cargo de la señora Mary, para Josh era rutina entrar y cuidar a las personas convalecientes, al ver su cartilla le pareció coincidencia leer Mary Redmond ¿Será posible? Sintió una sensación rara en la boca del estómago y de inmediato se acercó a la enferma.  ¡Vaya! que era ella, su maestra de música, y ni esa cama o las arrugas en su piel pudieron impedir que Josh reconociera esa dulce mirada. Que no olvido a pesar de casi 30 años después. 

Así de irónica es la vida,  ahora aquel pequeño alumno de 9 años cuidaba los últimos días de la que fue su maestra. Entonces decidió, devolverle un poco de lo aprendido. Tomó su teléfono para guiarse e interpretar una canción para Mary, mientras se encontraba postrada en la cama. Entonó una hermosa melodía cristiana: ¨ Luego canta mi alma, Dios mi salvador, a ti, ¡Qué grande eres, qué grande eres!¨. Durante la canción, Mary dejó caer suavemente una lágrima hasta tocar su boca, y entonces con mucho esfuerzo dibujó esa bella sonrisa, que sólo la música lograba. Su cuerpo estaba cansado y lastimado, pero su alma seguía intacta y contenta, fue el acto perfecto para marcharse de éste mundo. En paz descanse Mary Redmond, porque mientras se escuche el sonido del piano y un canto ella vivirá.
Recomendados
Quizzes
Recomendados
Publicidad