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Ha enterrado más de 10 mil bebés, pero lo que hizo con sus cuerpo sorprendió al mundo


Un hombre llamado Tong Phuoc, originario de la India, ha conmovido al mundo con los actos de generosidad que te contaremos a continuación. No cabe duda que el humano aún tiene esperanzas. 

Esta historia empieza 15 años atrás, cuando Tong acompañó a su esposa a un hospital, pues estaba embarazada. Tong notó que en ese lugar había una habitación donde entraban las mujeres que también esperaban un hijo, pero salían con un rostro de tristeza y sin ningún bebé en los brazos. 




Después de hacer algunas preguntas al personal, Tong descubrió qué es lo que se hacía en ese lugar y su corazón se rompió en pedazos. Era la sala del hospital donde se practicaban los abortos. 


Tong se encontraba muy sensible, pues acababa de tener a su primer hijo, por lo que no entendía los motivos que tenían las personas para abortar algo tan hermoso. 

En ese momento, Tong decidió hacer algo lleno de bondad. Solicitó al hospital que le permitiera llevarse los cadáveres de los bebés, para enterrarlos de una manera digna. 


Tong tomó todos los ahorros de su vida y compró un terreno a las orillas de una montaña. En ese lugar construyó un cementerio que albergaría los cuerpos de todos esos infantes olvidados en el hospital. 

Como es lógico, su mujer y sus amigos no entendían por qué es que Tong se había comprometido tanto con esta causa, pero al cabo de un tiempo, todos se identificaron con sus buenas intenciones, y apoyaron a Tong en tan valiente y bondadoso acto de humanidad. 



Varios años han pasado y más de 10,000 cuerpos de bebé se han enterrado en ese lugar. Tong asegura que su cementerio no es un lugar triste, pues ahí descansan las almas de aquellos pequeños que por razones ajenas a ellos, no pudieron conocer este mundo. 


Ese lugar a brindado apoyo a miles de madres que no contaban con los recursos necesarios para enterrar adecuadamente a sus difuntos hijos; sin embargo, esta historia no acaba aquí. 

Al cabo de dos años, Tong formó un orfanato que se dedicó a criar y educar a los hijos de mujeres en situaciones peligrosas o de riesgo. Empezó a adoptar temporalmente a estos niños, para dar una oportunidad a sus madres de estabilizarse económicamente y encontrar un mejor hogar para sus criaturas. 

Sin haberlo imaginado antes, Tong dedicó toda su vida al cuidado de los niños de su país, ofreciendo apoyos que ni el gobierno ofrece, pues lo que empezó como un cementerio para bebés, terminó convirtiéndose en uno de los mejores orfanatos de toda la India. 


Actualmente, su orfanato cuida a más de 150 pequeños. Los pobladores vecinos aseguran que Tong trata a todos los niños como si fueran sus propios hijos. 


No solo brinda alimento, techo y vestido, también les enseña a leer y a realizar operaciones matemáticas, así como clases de historia y geografía. 


Tong asegura que su máximo regalo sería que cada uno de esos niños que han vivido en su orfanato, conserven sus lecciones de bondad, para que en otra situación, ayuden a otros niños en situaciones difíciles. 

No cabe duda que el mundo necesita más hombres como Tong. Humanos maravillosos dispuestos a trabajar y luchar por los más indefensos, nuestros niños. 

Esperamos que esta historia te sirva de inspiración. Recuerda, tú y solo tú puedes hacer la diferencia. 
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